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Normativa · Actualizado el 13 de julio de 2026

Reforma a la Ley General de Salud 2026 y el nuevo folio del Plan Maestro Nacional

Publicación de la reforma a la Ley General de Salud 2026 en el DOF sobre un plano de infraestructura hospitalaria Reforma a la Ley General de Salud · 2026

TL;DR · Resumen en 30 segundos

Desde enero hay un requisito nuevo que muchos directores todavía no han registrado, y se exige antes de poner un ladrillo. Lleva un número que tu proyecto no tenía el año pasado. Te decimos cuál es y dónde se está atorando.

Un dueño de clínica nos escribió convencido de que tenía todo listo: terreno, inversión, proyecto arquitectónico avanzado. Lo que no tenía era un folio que en 2025 ni siquiera existía. La reforma ley general de salud 2026 infraestructura cambió las reglas a media planeación, y muchos proyectos siguen avanzando como si nada hubiera pasado.

La reforma a la Ley General de Salud se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 15 de enero de 2026 y entró en vigor al día siguiente. Modificó más de cien artículos. Para quien construye salud, el cambio que importa cabe en una frase: ahora hay un Plan Maestro Nacional, y tu proyecto necesita entrar en él antes de avanzar.

Qué creó la reforma (y por qué te toca antes de construir)

La reforma creó el Plan Maestro Nacional de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico de Alta Tecnología. En la práctica: todo proyecto de creación, sustitución o ampliación de un establecimiento de salud ahora requiere un folio de registro.

No es un trámite cosmético. Es un filtro de planeación que el Estado puso entre tu intención de construir y el permiso de hacerlo. La idea de fondo es ordenar dónde y cómo crece la infraestructura de salud del país, en lugar de dejar que cada quien construya por su cuenta. Para ti, el efecto es directo: si tu proyecto no está registrado, no tiene piso para lo que viene después.

Aquí está el primer malentendido. Muchos creen que esto es una formalidad de gobierno que no aplica a la obra privada. Aplica. Y el folio se pide al principio, no al final.

Qué es el folio y cómo funciona

El folio del Plan Maestro Nacional es el número que registra tu proyecto dentro de la planeación nacional de infraestructura en salud. La resolución se emite en dos días hábiles y el folio tiene una vigencia máxima de seis años.

Dos días suena rápido, y lo es, pero solo cuentan a partir de que presentas un expediente que se sostiene. Esos dos días no incluyen el trabajo real: armar la justificación técnica y los estudios de necesidad que demuestran por qué tu proyecto debe existir, a quién atiende y con qué dimensionamiento. Sin esa base, no hay nada que registrar.

Y ahí es donde la mayoría se va a tropezar, justo en lo que parece la parte fácil.

El folio no sustituye a COFEPRIS: se suma

El error más caro que vemos venir es pensar que el folio reemplaza al permiso sanitario de construcción. No lo reemplaza. Son dos puertas distintas y tienes que pasar por las dos.

El folio del Plan Maestro Nacional te registra dentro de la planeación del país. El permiso sanitario de construcción ante COFEPRIS valida que tu edificio cumple la NOM-016-SSA3-2012 y el marco técnico completo: áreas críticas, instalaciones, flujos, gases medicinales. La reforma agregó un requisito al inicio del camino; no quitó ninguno de los que ya existían.

Quien entienda esto a tiempo va a planear los dos frentes en paralelo. Quien no, va a conseguir el folio, sentirse avanzado, y estrellarse contra COFEPRIS meses después con un proyecto que nunca se cotejó contra la norma. Revisar el cumplimiento desde el diseño es exactamente lo que evita ese segundo golpe, y es de lo que se ocupa nuestro diagnóstico normativo.

Lo que de verdad decide si tu folio sale o se atora

Lo que detiene un folio no es el trámite: es la preinversión que lo respalda. Un expediente sin justificación técnica sólida regresa, y cada regreso recorre tu fecha de arranque.

Aquí está el punto que casi nadie ve hasta que lo vive. La reforma volvió obligatorio, para registrarte, el mismo estudio que un buen proyecto debería tener de cualquier forma: el dimensionamiento que prueba que tu hospital o tu clínica responde a una necesidad real y no a una corazonada. El folio convirtió en requisito legal lo que antes era buena práctica opcional. Quien ya trabajaba con preinversión seria llega con el expediente medio hecho. Quien improvisaba, descubre que ya no puede.

Por eso el folio no se gana en la ventanilla. Se gana antes, en el estudio de necesidad y en el dimensionamiento que sostienen la solicitud. Ese trabajo de plan maestro y preinversión es lo que separa un registro que sale en dos días de uno que rebota tres veces.

En SMARQ H armamos ese expediente antes de que toque cualquier ventanilla: justificamos el proyecto, lo dimensionamos contra la necesidad real y lo cotejamos contra la norma, para que el folio y el permiso sanitario caminen sin sorpresas.

Qué lleva por dentro el expediente que sí pasa

Hasta aquí hemos hablado del folio como si fuera un solo papel. No lo es. Detrás del número que registra tu proyecto hay un expediente, y su contenido es lo que decide si la resolución sale limpia o regresa con observaciones.

El estudio de necesidad es el corazón del expediente. No basta con afirmar que la zona requiere un hospital: hay que demostrarlo con población de referencia, perfil epidemiológico, oferta de servicios ya instalada y la brecha real que tu proyecto viene a cubrir. Esa es la pregunta de fondo que la planeación nacional quiere responder antes de dejarte crecer, y es la misma que un inversionista serio debería querer respondida antes de firmar.

Sobre esa base se construye el dimensionamiento: cuántas camas, cuántos quirófanos, qué servicios de apoyo y con qué superficie. Aquí es donde muchos proyectos se inflan o se quedan cortos, y donde un número mal justificado se convierte en una observación que recorre semanas. El expediente también amarra la congruencia entre lo que pides registrar y lo que después vas a presentar ante COFEPRIS, porque una incoherencia entre ambos frentes es una grieta por la que la autoridad mete observaciones.

Cuando los tres elementos cuadran, necesidad, dimensionamiento y congruencia técnica, el folio deja de ser una apuesta. Y todavía falta el detalle que separa a quien lo entiende de quien lo improvisa.

El reloj corre desde antes de lo que crees

La trampa de los dos días hábiles es psicológica. Suena tan rápido que invita a dejar el folio para el final, cuando el proyecto ya esté "listo". Es justo al revés.

El folio tiene una vigencia máxima de seis años, y ese plazo empieza a correr en cuanto se emite, no cuando arrancas la obra. Si lo sacas demasiado pronto, sin un plan de ejecución realista, gastas vigencia en papel mientras el proyecto sigue parado. Si lo dejas para el final, descubres que el expediente que lo respalda toma semanas de preinversión que nadie presupuestó. El momento correcto no es ni lo más temprano ni lo más tarde posible: es cuando el estudio de necesidad ya está sólido y el cronograma de obra es creíble.

Por eso tratamos el folio como una pieza del calendario, no como un trámite suelto. Lo amarramos al plan maestro y a la ruta de COFEPRIS para que cada frente avance cuando debe, sin que la vigencia se queme en una gaveta ni la apertura se recorra por un expediente a medias.

Qué hacer con esto

Si vas a crear, sustituir o ampliar un establecimiento de salud en 2026, el folio del Plan Maestro Nacional ya no es opcional, y se pide al principio. Ignorarlo no lo hace desaparecer: solo te alcanza más tarde y más caro.

Ya sabes qué cambió y dónde se atoran los proyectos. El siguiente paso es ver dónde está parado el tuyo: agenda un diagnóstico normativo y revisamos, antes de invertir, qué te falta para el folio y para COFEPRIS. ¿Prefieres rápido? Escríbenos por WhatsApp.

Seguir leyendo: Diagnóstico Normativo y Cumplimiento COFEPRIS · Plan Maestro y Preinversión

Preguntas frecuentes

Sobre la reforma y el folio del Plan Maestro

¿Qué cambió con la reforma a la Ley General de Salud 2026 en infraestructura?

La reforma, publicada en el DOF el 15 de enero de 2026 y vigente desde el 16 de enero, crea el Plan Maestro Nacional de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico de Alta Tecnología. Desde entonces, todo proyecto de creación, sustitución o ampliación de un establecimiento de salud necesita un folio de registro antes de avanzar.

¿Qué es el folio del Plan Maestro Nacional?

Es el registro obligatorio que valida que tu proyecto de salud entra dentro de la planeación nacional de infraestructura. Sin folio, el proyecto no tiene piso para tramitar lo que sigue. La resolución se emite en dos días hábiles y el folio tiene una vigencia máxima de seis años.

¿El folio reemplaza al permiso sanitario de construcción ante COFEPRIS?

No. Son dos cosas distintas que conviven. El folio te registra dentro de la planeación nacional; el permiso sanitario de construcción ante COFEPRIS valida que el edificio cumple la NOM-016 y el marco técnico. La reforma sumó un requisito, no quitó ninguno.

¿Qué necesito para obtener el folio?

Justificación técnica y estudios de necesidad que sustenten el proyecto: por qué se requiere, a quién atiende y bajo qué dimensionamiento. Esa preinversión es el trabajo que decide si el folio sale rápido o se atora.

¿Tu proyecto de salud ya tiene folio del Plan Maestro Nacional?

Revisamos, antes de invertir, qué te falta para el folio y para COFEPRIS.